El Pájaro Azul  

En esta sección damos la palabra al propio autor

A continuación transcribimos el texto editado en el programa de mano de la obra. No es una antecrítica, sino una presentación de la obra, una hermosa descripción del universo infantil. Ricardo López Aranda se dirige directamente al espectador que va a ver su obra en los minutos que siguen la lectura del programa.

 

El autor os invita a ver la obra

Sin duda la mejor obra de Maurice Maeterlinck es «El Pájaro Azul», que pasa por ser —y yo creo sin dudarlo, que lo es— la obra de Teatro para niños más maravillosa que se haya escrito jamás.

- ¿Qué es o, mejor dicho, qué significa «El Pájaro Azul»? Está claro: la felicidad.

En la obra vemos a través de las mil peripecias por las que los protagonistas atraviesan en su fantástico viaje en busca de «El Pájaro Azul», que la felicidad es difícil de conseguir, pero no inalcanzable.

Sin embargo no es esta la intención primordial de la obra, sino demostrarnos que la felicidad está en las cosas que nos rodean, más aún: en nosotros mismos.

Es sabido que para un niño un trozo de madera flotando en una bañera es.. un barco en medio del Océano: y el niño decide si, soplando o no sobre ese Océano, habrá tempestad o no.

Ojalá todos aprendiéramos a mirar todas las cosas con esos ojos mágicos que sólo los niños poseen: a partir de esa mirada el mundo comenzaría a ver mejor; porque soñar un mundo distinto mejor, donde la felicidad no es sólo posible, sino alcanzable, es la única forma de empezar a... hacerlo posible.

No voy a hablarles de las muchas aventuras que nuestros maravillosos protagonistas van a tener durante su viaje: entre otras razones porque ese viaje lo van a realizar ante ustedes dentro de un momento; o mejor: lo vamos a hacer todos juntos, ilusionándonos con ellos, sorprendiéndonos con ellos, sintiéndonos con ellos deslumbrados al entrar en esos mundos fabulosos que son el Reino de la Noche, el País de las Delicias... y tantos otros ...

Pero sí quiero hacer resaltar una vez más el esfuerzo extraordinario que el Teatro Nacional de Juventudes «LOS TÍTERES» —sin duda el mejor del Mundo en su género— viene realizando año tras año: qué ejemplar dedicación la de sus actores —todos ellos primeras figuras de nuestro Teatro y Televisión—, bajo la dirección siempre magistral de este gran Director que es Angel Fernández Montesinos.

Una última palabra para la Sección Femenina: estoy seguro que cuando se haga su historia, este su teatro para la infancia y la juventud será señalado como uno de sus triunfos más clamorosos.

Y nada más: sobre mi adaptación libre sólo diré que la he escrito cinco veces: para los niños —entre los cuales estarán mis propios hijos— todo esfuerzo es pequeño: «A TAL SEÑOR, TAL HONOR».

Ricardo López Aranda

 

Este texto fue editado en el programa de mano de la representación de la obra en el Teatro María Guerrero en 1967.